jueves, 3 de agosto de 2017

Memorias de una azafata

Título trillado, yo lo sé, pero esta vez no lo quiero pasar por alto, no puedo negar que fue parte de mi aún corta vida, y no cualquier momento,  a pesar de los ratos fuertes y difíciles, no me arrepiento y lo volvería a hacer si fuese posible,

No descarto tampoco y quisiera compartir las situaciones vividas en estos lugares, tanto en cafeterías como lugares de comida rápida y no tan rápida,

¿Quién es consciente de tener personalidad y saber tener un buen trato a los demás? Me refiero desde la máxima entidad de un lugar hasta la persona con la más sencilla labor (por favor sin desmerecer). La mayor parte de veces en la sociedad donde a mí me ha tocado vivir, y depende del lugar donde he vivido se agrava aún más. Me refiero a que si tu trabajas está muy bien, pero depende cual sea tu trabajo, si tu eres administrador(a) oficinista, diseñador(a) etc, te da un estatus, pero si eres azafata o mozo, también, y aun así lo fueras de de algún negocio de alto rango y tu trabajo sea el mejor, no eres tan bien visto, lamentablemente. En unas ciudades más que otras es la dureza de esta situación.

Gracias a Dios he tenido la oportunidad de conocer gente maravillosa, además de aprender de ellos, incluso de los no tan agraciados, y no hablo de los físicamente atractivos necesariamente.

No puedo olvidar a una pareja muy especial, tenían un trato increíblemente bueno, transmitían una paz inmensa. Ellos me invitaron un día a su iglesia, al inicio fui educada, pero no fui, pasó un tiempo y me volvieron a invitar, pero esta vez si  fui, y sabes qué? no me arrepiento, fue donde me acerqué más a Cristo, donde Dios me tocó y me sacó de mis malos hábitos, no soy perfecta, pero mi relación espiritual se modificó para bien.

Vamos a otro tipo de gente, están los fanfarrones, los que quieren aparentar, pero finalmente, invitan a su novia pidiendo solo un plato en oferta para compartir dos, y sin bebida, (¡obvio ni un sol de propina!)

Están también aquellos que piensan que son lo mejor de la tierra, y su servidor, no es mas que lo peor que existe, uno es su sirviente, con falso garbo y soberbia, no tienen más que demostrar su burbuja, su estatus que tratando a los demás con desdén, especialmente si por algún motivo, no eres necesariamente de su "estrato social".

Por ahí están también los padres permisivos, de los que permiten que sus niños sean los tiranos del mundo, pero bueno,de los cuales no sólo voy a hablar de ellos en esta oportunidad, habrán más.

Por su puesto, ¡Cómo olvidar a las personas increíbles que te sacan una sonrisa en tu peor día! Gente especial que deja una huella imborrable con tan sólo una sonrisa, o solo unas palabras de ánimo y alegría.

Sencillamente, todos ellos, inolvidables....

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